- ¿Qué es la accesibilidad digital?
La accesibilidad digital significa hacer que los contenidos y servicios digitales sean comprensibles y utilizables por personas con todo tipo de discapacidades. Para lograrlo, los productos y servicios digitales deben desarrollarse teniendo en cuenta el público al que van dirigidos y cumplir una serie de buenas prácticas en cuanto a concepción, desarrollo, diseño y redacción.
Se calcula que entre el 15% y el 20% de la población mundial está afectada por algún tipo de discapacidad, es decir, unos 12 millones de personas en Francia. Más información sobre la accesibilidad digital en Francia.
El concepto de discapacidad está definido legalmente por la Ley 2005-102 (artículo 114) sobre igualdad de derechos y oportunidades, participación y ciudadanía de las personas con discapacidad:
«Constituye una discapacidad, en el sentido de la presente ley, cualquier limitación de la actividad o restricción de la participación en la vida en sociedad que sufra una persona en su entorno a causa de una deficiencia sustancial, duradera o permanente de una o varias funciones físicas, sensoriales, mentales, cognitivas o psíquicas, una pluridiscapacidad o un trastorno de salud discapacitante».
Según esta definición, un entorno diseñado para ser accesible a las personas con una función disminuida no las pone en situación de discapacidad.
La accesibilidad digital afecta a 4 grandes familias de discapacidades:
- Discapacidades visuales: las personas con discapacidad visual pueden necesitar hacer zoom en las páginas, cambiar la configuración de la fuente (tipo de letra, tamaño, espaciado) o tener dificultades para distinguir un contraste de color insuficiente. Las personas ciegas navegan por la web utilizando tecnologías de apoyo (lector Braille, texto a voz). La navegación por la página no debe interferir con estas posibilidades.
- Discapacidades auditivas: las personas sordas o con dificultades auditivas no pueden oír la totalidad o parte de los contenidos de audio difundidos en la web, sobre todo en el caso de vídeos que, por ejemplo, deben subtitularse y transcribirse.
- Discapacidades motrices: las personas con dificultades motrices (discapacidad, dificultades de agarre, temblores) en los miembros superiores pueden tener dificultades para hacer clic en zonas de interacción demasiado pequeñas, navegar exclusivamente con el teclado o utilizar diversas tecnologías de apoyo. Hay que prever estos contextos de uso cuando se desarrolle el sitio web.
- Discapacidades cognitivas: ya se trate de dislexia, trastorno por déficit de atención, autismo, síndrome de Down o cualquier tipo de neuroatypismo, el sitio web no debe dificultar la navegación y la comprensión: ergonomía sencilla, maquetación lineal, mensajes claros, contenido y lenguaje adaptados a todo tipo de lectores, etc.
- ¿Cuáles son las obligaciones legales?
La obligación de hacer accesibles los sitios web públicos a las personas con discapacidad fue introducida por el artículo 47 de la ley de 11 de febrero de 2005. Estas obligaciones se concretaron en el decreto de 14 de mayo de 2009, que fijó un plazo de 2 años para los servicios estatales y de 3 años para las entidades locales.
Desde 2012, todos los lugares públicos, ya pertenezcan a los servicios del Estado o a las entidades locales, están sujetos a la obligación de accesibilidad. Además, a partir del 23 de septiembre de 2019, los sitios web públicos deben publicar una declaración de accesibilidad y mostrar su cumplimiento en la página de inicio.
La obligación de accesibilidad se extiende a los sitios de intranet y extranet, así como a las aplicaciones móviles, los paquetes de software y el mobiliario urbano digital.
- ¿Qué es el marco de control de la accesibilidad?
El Référentiel Général d’Amélioration de l’Accessibilité (RGAA) (Sistema General de Referencia para la Mejora de la Accesibilidad) se utiliza para comprobar la accesibilidad de un sitio y su contenido de acuerdo con las normas internacionales de accesibilidad digital conocidas como WCAG. En Francia, el índice de accesibilidad de un sitio se calcula auditándolo según los criterios del RGAA.
El RGAA define un método técnico y propone un marco operativo para comprobar el cumplimiento de los requisitos de accesibilidad. Comprende 106 criterios de control RGAA, con una media de 2,5 pruebas por criterio. Algunas pruebas se refieren a técnicas de implementación (HTML, CSS, JavaScript, etc.) para comprobar el cumplimiento del criterio, con el fin de reducir el margen de interpretación en cuanto al cumplimiento de las normas de accesibilidad.
La versión actual del RGAA es la 4.1 y se publicó el 18 de febrero de 2021. Consulte los criterios del RGAA.